Obispo Francisco López
Nacido el 20 de abril de 1963 en Puerto Barrios, Guatemala, C.A.
Aunque fui un fiel asistente a la Escuela Dominical desde mis primeros años de vida, no fue sino hasta el 16 de Febrero de 1975 que acepté el regalo de mi salvación en Cristo.
Desde mis primeros años fui entrenado con una conciencia e interés por las misiones ya sea locales, nacionales o mundiales. Mi primer trabajo desempeñado en la Iglesia de Dios de la Profecía fue como Director local de Los Espigadores, también fungí como director local de Jóvenes y del departamento de lo que hoy es el Cuidado Pastoral. En 1979 fui nombrado como secretario regional del Ministerio de Jóvenes y Campamentos, ese mismo año sentí el llamado de Dios directamente a mi vida para servirle donde fuera necesario. En 1981 serví como Director Nacional de Evangelismo hasta el 1º. De Febrero de 1983 cuando fui nombrado pastor de una iglesia en el sur de Guatemala; en esa pequeña congregación Dios me bendijo al conocer a Sonia Fabiola Cruz con la que me casé en el año 1985.
Ese mismo año pastoreé una iglesia de la capital y luego fuimos trasladados al oriente de la nación donde tuvimos el `privilegio de pastorear por dos años. Mientras fui pastor en estas congregaciones, también fui nombrado como secretario en la oficina nacional para trabajar junto a mi supervisor el Obispo Jorge Marrero quien además de ser mi pastor inmediato, fue mi mentor y la persona que Dios usó para que pudiera tomar decisiones correctas en mi vida.
Fue en esa posición que me encontraba cuando fui nombrado a supervisar la iglesia de Dios de la Profecía en Costa Rica en Octubre de 1987, hasta octubre de 1992. Luego fui enviado a Argentina como supervisor nacional hasta el presente tiempo. Hace cuatro años me fue asignado supervisar la obra en Uruguay. Dios me ha bendecido poderosamente en Sudamérica, en el año 2002 el Señor bendijo a mi esposa y a mì con la llegada de nuestro primogénito Francisco Alejandro López Cruz, el cual ha completado nuestra felicidad.
Agradezco a Dios por haberme escogido de entre mis hermanos para ser un siervo Suyo y representarle en cualquier lugar donde se me asigne. Mi reconocimiento especialmente a mi madre que fue la que me guió en el Camino, a mis primeros pastores, a mis supervisores y a Sonia la compañera que Dios me dio como esposa para formar el equipo que El quiere que seamos. A El sea la gloria.