Pastor Eduardo Cáceres
¡Amor, amor, amor! ¡Cuán lindo es hablar del amor! Pero mucho más lindo es vivir, disfrutar y sentir amor. En estos días las tiendas se llenan de coloridos corazones, adornos y obsequios para que las personas puedan expresar el amor y la amistad unos a otros. Esa expresión muchas veces va con un recuerdo que es un obsequio; chocolates, flores, alhajas, y muchas cosas más que forman el amplio depósito de cosas que podemos adquirir para regalar con tal motivo.
El Amor nos hace vivir, nos hace respirar, nos hace decir cosas que muchas veces nos dejan sin timón frene a otra persona. Este amor del que quiero hacer un comentario hoy es aquel que ha sido olvidado, maltratado, y renegado a otras cosas en su nombre que no tienen su misma identidad.
Es el Amor del noviazgo que lleva al matrimonio, y lo quiero hablar desde el perfil de Dios hacia su creación.
Un relato amoroso en la biblia dice así:
“1 Yo soy la rosa de Sarón, Y el lirio de los valles.
2 Como el lirio entre los espinos, Así es mi amiga entre las doncellas.
3 Como el manzano entre los árboles silvestres, Así es mi amado entre los jóvenes; Bajo la sombra del deseado me senté, Y su fruto fue dulce a mi paladar.
4 Me llevó a la casa del banquete, Y su bandera sobre mí fue amor.
5 Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas; Porque estoy enferma de amor.
6 Su izquierda esté debajo de mi cabeza, su derecha me abrace.
7 Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Por los corzos y por las ciervas del campo, Que no despertéis ni hagáis velar al amor, Hasta que quiera.” Cantares 2Cuantas expresiones de amor hay aquí, y ¡cuán bellas son!, pero quiero centrarme en el conjuro de la doncella en esta ocasión.
No despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera. Tengo que decir que esta expresión es una de gran valor en el día de hoy. ¿Por qué? Por muchas razones, pero una en especial, en la visión errática que tenemos del amor hoy día en la mente de la humanidad. El amor pasajero, el amor pasional, el amor sin compromiso.
El amor no es una virtud del hombre por si mismo sino una que Dios colocó en nuestra vida para relacionarnos y proyectarnos a una vida bendecida con alguien que complementará para lo cual fuimos creados.Hoy se escucha un rumor en la humanidad, “ya no siento lo mismo”, “ya se me termino el amor”, “ya no tengo amor por la otra persona”, “a mí no me va a pasar lo mismo”, esto, sumado a una imagen banal del amor en todos los medios que nos influencian a diario como: TV, Internet, Telefonía Celular, y el lenguaje común de las personas nos agrede e influencian negativamente para poder disfrutar el verdadero amor.
Increíblemente la palabra “sexy”, una que aprendí de grande, hoy es una que los niños aprenden a usarla en su lenguaje a los cinco años. La Sulamita de la escritura de Cantares quería aconsejar que el amor viene a su momento, llega cuando tiene que llegar, y es maravilloso cuando esto sucede, mi pregunta es si cuando llega fuera de tiempo, ¿ que origina?, ¿que produce? El Amor en esas maravillosas expresiones nos enseña compromiso, valor, respeto, deseo de estar juntos, conocimiento, seguridad. Cuando estas cosas no están, sencillamente no es amor, es solo un sentimiento sin timón, que te llevará por un camino de inseguridad, de dolor, de desprecio, de soledad y de una autoestima muy baja.
El Apóstol Pablo, en dos ocasiones nos regala unos conceptos maravillosos del amor para el noviazgo y posterior matrimonio;
Efesios 5 y 1 Corintios 13, hablan de Amor en acción con compromiso, valor, estima, entrega y respeto. En resumen cuando hablamos de amor para disfrutar podemos hablar de que no es recibir, sino entregar, respetar, valorar, estimular.
Cuando mi esposa me dice “precioso”, ummm eso me enternece, pero cuando me miro al espejo me doy cuenta de la realidad, aun así en mi corazón manda lo que dice mi esposa y no lo que muestra el espejo. Así se hablaban El Rey Salomón y la Sulamita, encontraban cosas reales para compararse y expresarse ese amor, pero ese amor no era uno de la presión de la vida cotidiana o del momento. Muchos jóvenes creen que necesitan tener novios o novias porque si no lo van a llamar raros, otros necesitan experimentar una relación con otra persona del sexo opuesto porque todos lo tienen, eso no es así, eso no es lo que nos sugiere la Sulamita, no despierte algo que no existe, algo que está dormido.
Recuerda que el amor es entrega y compromiso, cuando esto existe no se apaga, no desaparece, no es ilusorio ni es una química.
Por supuesto que el estar bien para el otro es estar bien para el amor, y así viceversa. Nuestros adolescentes están viviendo una carga de dolor muy profunda, comienzan a sufrir consecuencias de una amor inexistente que se llevo su confiabilidad de sentimientos, proyectos y desafíos; también los embarazos que provocaran que muchos hijos no conozcan a sus padres, madres que cambiaran el rumbo de su vida por tener que asumir una maternidad fuera de tiempo, padres que tendrán que asumir compromisos para lo que no están preparados, y perderán valores importantes de la vida solo por equivocar en hacer despertar al amor antes que él quiera.
Por todo lo anterior, es bueno que reflexionemos, virtud que todos tenemos desde niños y que no es un asunto solo de adultos, hagamos un alto y acerquémonos a quien nos creo, la fuente del Amor y El enderezara nuestra veredas torcidas para que disfrutemos la vida, acerquémonos a Dios, quien si sabe de Amor.
Así que sería interesante que cuando se es joven, se disfrute el vinculo de la casa, se disfrute al papi, a la mami, a los hermanos, se conozca a Dios, se estudie y capacite para la larga y hermosa vida que tenemos por delante y cuando llegue el Amor seamos despertados, tocados y encaminados en el sendero de plenitud para lo cual fuimos creados.
Reina Valera Revisada (1960). 1998 (Cnt 2.1-7). Miami: Sociedades Bı́blicas Unidas.
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